...levantarme ayer a una hora decente y salir a conseguir una bicicleta por eso de que ya me está tocando quedarme tardezón en la oficina (1 a 2am). Pero a pesar de mis buenas intenciones, no contaba con que me iba a quedar despierto el viernes en la noche hasta tarde. Luego ayer ya no me levanté a una buena hora y ya no fuí a comprar nada de bicicleta. De todos modos me dispuse a ir a la oficina y hacer algo productivo.
Ya en la oficina me puse a medio leer un libro ahi que me llama la atención y que no es exactamente lo que se supone que debo hacer, pero creí que hacer eso era buena idea. Ya después, antes de que cerraran las tiendas, me fui a buscar unos desarmadores para disque arreglar la cámara que no lee tarjetas flash desde hace mucho. Fuí y la tienda ya estaba cerrada. Pensé que ya era buena hora para regresar y pensar en el día siguiente.
Ya en la casita de papel, me dispuse buscar el nuevo video de brozo en youtube. Ahí estaba, puntualmente como todos los sábados. Y una vez más perdí el tiempo en pequeñeces tratando de encontrar una forma de controlar remotamente el video para verlo desde la cama antes de dormir (algo así como un boxee, pero el chiflado programa no está para linux 64bits y hacerlo funcionar se puede pero, uhmm, pues ya saben). El resultado fue que se fregó el plan para el día siguiente otra vez; me fui a dormir tarde nuevamente y nuevamente a levantarme no tan temprano.
Así llegó hoy. Me puse a limpiar y arreglar, y otra vez a perder el tiempo en pequeñeces... y arrivé al momento que me llevó a escribir este post, luego de intentar recuperar el tiempo perdido y ver que ni a madrazos puedo terminar de hacer lo que me dije que iba a hacer este fin y que debí hacer la semana antepasada. Es "triste", como dijera alguien hace algún tiempo.
Antes y durante mi intento por trabajar, pensé varias cosas. Primero pensé: "¿por qué siempre pasa esto en domingos, exactamente cuando tengo que estar fresco y rozagante para el lunes?". Después, y más importante, dije a mis adentros: "uhmm, me van a colgar mañana, ahora sí, ya lo estoy viendo". Luego, concluí: "trabajar como burro ahorita es, ni dormir, ni entender". Y como cada tanto que pasa esto, me pasó otra vez que pensé en cosas más mundanas. Es casi como estar frente a frente con la muerte (díganme exagerado, no me importa, se muere un poquito cada que esto pasa), una situación de esas que te hacen ver la vida en perspectiva. Vinieron a mí recuerdos y sentimientos, y una urgencia por googlear personas que sólo recuerdo, y que por una razón u otra no me inspira contactar o que ya he intentado pero me han rechazado. También, por enésima vez, pensé en mi problema (la actitud de "todo o nada", la simbiosis del bueno y el malo, el "hice algo, pero no es muy bueno", el "será suficiente o es necesario más" y el "algún día llegará el límite y no será bonito"), en como el sentimiento de que la vida es una pistola apuntándome a la cabeza es tan real como todas las n-1 veces anteriores, y como probablemente pasaría lo mismo en cualquier otro mundo posible que hubiera elegido. Eso mis estimados, eso sí es "triste".
Finalmente, luego de una hora de escribir (no, no creo que sea una hora desperdiciada... aunque desearía ser un automata que parsea sintáctica y semánticamente texto y almacena el significado de manera eficiente en su cabeza) termina otro fin de semana donde las expectativas comenzaron en alto y terminaron muy por debajo de mi gracia.
Preparados para la Influenza
1 month ago